Berlín sostiene que el conflicto no entra dentro del mandato de la alianza militar y descarta una participación militar directa.
por José Andrés Velázquez | Fotos: AP/Canva| Reporte Indigo |16 de Marzo de 2026 11:17 hs. El Gobierno de Alemania descartó este lunes la posibilidad de que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) intervenga para desbloquear el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo cuyo cierre por parte de Irán ha provocado un alza del precio del crudo por encima de los 100 dólares por barril.
El portavoz del Gobierno alemán, Stefan Kornelius, señaló que la alianza militar tiene como misión principal la defensa del territorio de sus miembros, por lo que actualmente “no existe el mandato para desplegar a la OTAN” en ese escenario. “Esta guerra no tiene nada que ver con la OTAN. No es la guerra de la OTAN”, subrayó en una conferencia de prensa en referencia a las tensiones en la región.
Las declaraciones respondieron a comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien advirtió en una entrevista con el diario Financial Times que la alianza atlántica enfrenta un “futuro muy malo” si no ayuda a garantizar el paso de buques por el estrecho, considerado uno de los principales corredores energéticos del mundo.
Por su parte, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, aclaró que su país no ofrecerá “ninguna participación militar” en la zona, aunque manifestó la disposición de Berlín a contribuir por la vía diplomática para asegurar el tránsito marítimo. Según el funcionario, el conflicto “empezó sin ninguna consulta previa”.
Debate en la Unión Europea
De manera paralela, la diplomacia europea analiza posibles acciones para restablecer la navegación en ese punto estratégico.
Este lunes, los ministros de Exteriores de la Unión Europea discutieron en Bruselas la opción de modificar el mandato de la misión naval europea en la región, conocida como Operación Aspides, actualmente desplegada en el mar Rojo.
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, afirmó que mantener abierto el estrecho es una prioridad para el bloque, aunque reiteró que la zona “queda fuera del ámbito de actuación de la OTAN”.
Kallas indicó que la UE mantiene en el área la operación Aspides, diseñada para proteger buques mercantes, y que algunos Estados miembros están dispuestos a contribuir ya sea dentro de esa misión o mediante una posible “coalición de voluntarios”, propuesta inicialmente por Francia.
Asimismo, la diplomática estonia reveló que ha mantenido conversaciones con el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, para explorar una iniciativa internacional que garantice la navegación, similar al acuerdo que permitió exportar grano desde Ucrania a través del mar Negro.
Según Kallas, el cierre del estrecho no solo afecta al suministro de petróleo hacia Asia, sino también al comercio de fertilizantes, lo que podría derivar en escasez de alimentos el próximo año, especialmente en África.
Desde Londres, el primer ministro británico, Keir Starmer, aseguró que su gobierno trabaja con aliados en “un plan colectivo viable” para reabrir el paso marítimo y mitigar el impacto económico, aunque dejó claro que esa iniciativa no se plantea como una misión de la OTAN.
Con información de EFE y AFP.